El sílex revela cambios en la movilidad humana durante el Paleolítico superior al sur de los Pirineos

El CENIEH participa en la investigación de más de 3.000 útiles líticos recuperados en el yacimiento de Cova Gran de Santa Linya (Lleida) que muestra cómo las comunidades de humanos anatómicamente modernos modificaron la selección, gestión y circulación del sílex en respuesta a cambios tecnológicos, climáticos y de movilidad durante 25.000 años

El análisis de más de 3.000 útiles líticos procedentes del yacimiento de Cova Gran de Santa Linya (Les Avellanes-Santa Linya, Lleida) muestra que las comunidades de humanos anatómicamente modernos que ocuparon el sur de los Pirineos durante el Paleolítico superior utilizaban el sílex de forma exclusiva para fabricar sus herramientas. Los resultados publicados en la revista Quaternary International indican que la selección de materias primas estuvo estrechamente vinculada a cambios tecnológicos, a la organización de la movilidad y a la manera en que estos grupos se relacionaban con el paisaje.

La investigación, liderada por el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), el Interdisciplinary Centre for Archaeology and the Evolution of Human Behaviour (ICArEHB) y la Universitat de Barcelona (UB), en colaboración con el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), se centra en una secuencia arqueológica excepcional que documenta ocupaciones humanas reiteradas desde la transición entre el Paleolítico medio y el Paleolítico superior hasta el Tardiglaciar. 

El equipo ha analizado núcleos y útiles retocados de 19 niveles arqueológicos de Cova Gran, fechados entre aproximadamente 13.500 años y 39.000, mediante una aproximación arqueopetrológica que permite reconocer el origen sedimentario de los artefactos de sílex y proponer posibles zonas de captación.

El estudio distingue dos grandes grupos de sílex usados de manera recurrente: variedades evaporíticas (formadas en ambientes salinos), con una amplia distribución en el entorno prepirenaico, y variedades lacustres (originadas en antiguos lagos), presentes en distintas áreas de la Depresión del Ebro y de muy buena calidad.

Excavación en Cova Gran/Alfonso Benito Calvo

A pesar de que las fuentes principales de aprovisionamiento permanecen estables, los investigadores documentan un cambio progresivo hacia la utilización mayoritaria de sílex lacustre a partir del Último Máximo Glacial, hace unos 25.000 años. Este cambio coincide con una reorganización de la tecnología lítica hacia la fabricación de herramientas de pequeño tamaño, como raspadores, truncaduras y proyectiles.

Sílex de larga distancia

Uno de los resultados más relevantes de este estudio es la identificación de sílex de origen marino, procedente de áreas situadas a más de 100 km del yacimiento de incluyendo zonas de la vertiente norte pirenaica y posiblemente del suroeste de Francia. 

La identificación de sílex de larga distancia coincide con las fases más frías documentadas en el yacimiento, indicando una mayor movilidad de las poblaciones por el territorio pirenaico o redes de contacto sostenidas en el tiempo. “La presencia de sílex de larga distancia en forma de elementos retocados indica que posiblemente se introdujo en el yacimiento de Covan Gran como parte de toolkits o conjunto de herramientas multifuncionales que viajaban con estas poblaciones durante sus desplazamientos”, señalan los autores.

El yacimiento de Cova Gran de Santa Linya se consolida así como un yacimiento clave para estudiar las interacciones humanas con el paisaje en la cara sur del Pirineo. Su larga secuencia arqueológica permite observar cómo en un mismo territorio, las dinámicas de aprovisionamiento y gestión del sílex cambian en función de las elecciones tecnológicas, sociales y culturales de las poblaciones prehistóricas.